El Sector MIPYME en Panamá

El Sector MIPYME en Panamá


El sector cuenta con más de 51 mil empresas en el parque empresarial panameño, emplea por encima de 222 mil personas (equivalente al 33% de los ocupados del país) y generan el 9.7% de los ingresos totales. Existen muchos obstáculos que las empresas de este sector confrontan y es la innovación un elemento clave para incrementar su productividad y competitividad, tanto local como internacionalmente.

 

 

 

El Sector de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (MIPYME) en Panamá cuenta con 51,708 empresas que representa más del 72% del parque empresarial. Las grandes empresas son el 3% de las unidades empresariales en el país y existe, en las últimas estadísticas disponibles al 2016, un número considerable de empresas que no pudieron ser clasificadas, las mismas representan el 24% (ver gráfica N°1). Sobre la composición del sector MIPYME, el mismo está conformado principalmente por microempresas, seguido por pequeñas y luego medianas con el 84%, 13% y 3% respectivamente.


En cuanto a su distribución geográfica en el territorio nacional, las empresas muestran una alta concentración en la provincia de Panamá, Chiriquí y Panamá Oeste. Las principales actividades económicas en la que se desarrollan las empresas de este sector son: comercio al por mayor y al por menor, hoteles y restaurantes, construcción e industria manufacturera. El que existan muchas empresas en el comercio y construcción, es el reflejo de las actividades económicas que muestran mayor aporte a la economía nacional. Sin embargo, actividades como hoteles y restaurantes y la industria manufacturera mantienen al 2018, aportes al Producto Interno Bruto (PIB) entre el 2-5%, lo que sugiere que las empresas deben reubicarse en actividades con mayor potencial, aprovechando las oportunidades que brinda el crecimiento económico.

Por otro lado, con el fin de ampliar la caracterización del sector, el Centro Nacional de Competitividad aplicó una encuesta

a empresas del sector MIPYME, que reflejó importantes hallazgos. Entre ellos:

  • Las empresas MIPYME operan mayoritariamente como persona natural, destacando que, a mayor tamaño de empresa, es mayor la utilización de Persona Jurídica como figura para operar el negocio;

  • Un gran porcentaje de estas empresas operan principalmente desde su residencia; donde la operación de empresasvirtuales es prácticamente inexistente lo que es un campo que explorar porque el poder utilizar este medio aumentaría la capacidad de alcanzar mayores mercados;

  • A nivel de gestión y manejo de la empresa, tiene poca aplicación el uso de programas informáticos especializados.

  • El uso de este tipo de programas (o plataformas) podría abonar no solo a la profesionalización de la operación sino también a su productividad. Además, aún existen empresas que reportan que no utilizan herramientas tecnológicas.

  •  El empresario MIPYME de hoy es una persona académicamente formada, donde la mayoría de los encuestados

indicaron contar con al menos una licenciatura. Esto muestra un cambio en la cultura, pues la población ve como

una opción buena el establecer su empresa y no solo el trabajar como asalariado;

  • El motivo mayormente aducido para iniciar la empresa fue el que “dejé mi empleo para establecer el negocio”

destacando la oportunidad y no la necesidad como motivación primordial para emprender y

  • Las empresas del sector MIPYME utilizan como financiamiento para iniciar el negocio, principalmente, los ahorros

propios, de familiares y amigos.


Sobre el aporte de las empresas que conforman el sector MIPYME, medida a través de la generación de empleo e ingresos, se registraron más de 222 mil empleos al 2016, es decir, el 32.8% de los ocupados (del total obtenido en los datos del Directorio Estadístico de Empresas y Locales del Instituto Nacional de Estadística y Censo). Lo antes expuesto, revela que a pesar de que el sector MIPYME tiene una amplia representación en el parque empresarial, su estructura se limita a una baja generación de empleo.

Por otro lado, los ingresos reportados por las empresas ascienden a B/. 68,050.2 millones de dólares, de los cuales las empresas MIPYME reportan B/. 6,486.6 millones, es decir, el 9.7% de los ingresos totales y las empresas grandes, el 90.3%. La baja contribución al empleo y a los ingresos de las micro, pequeñas y medianas empresas podría sugerir una baja productividad y quizás la presencia de algún tipo de precariedad laboral, que se refiere a las condiciones que afectan el desempeño de los trabajadores como: la discontinuidad en el tiempo; la inexistencia de contratos; la falta de respeto al salario mínimo; los horarios muy amplios y la carencia de seguridad social, entre otros aspectos.

Es también importante analizar los datos en materia de exportaciones pues es un indicativo del fortalecimiento de las unidades empresariales, debido a que la internacionalización implica, por lo general, mejores condiciones competitivas de las empresas, aparte de, particularmente en el caso panameño, una oportunidad de crecimiento dado las limitantes del mercado nacional. El 84% de las empresas exportadoras son del sector MIPYME, pero solo exportan el 53% del total de las exportaciones de bienes, mientras que el 16% de las empresas exportadoras son grandes y generan el 47% de las exportaciones. Esto revela que la MIPYME es un sector que busca nuevos mercados en el extranjero, pero requiere hacer más productiva su inversión para generar mayores ingresos.

Las empresas del sector MIPYME confrontan diversos obstáculos, tanto internos como externos que limitan su desarrollo. Entre algunos de esos obstáculos se encuentran: la falta de financiamiento, falta de mercado, necesidad de introducir mejoras en sus productos y servicios, y la carencia de personal capacitado. Estos elementos identificados requieren, por un lado, de apoyo gubernamental para mejorar las condiciones en las que funcionan y se desarrollan las empresas del sector como la simplificación de trámites, el otorgamiento de mayores incentivos y aumentar el acceso a financiamiento; y, por otro lado, el incluir la innovación como parte fundamental de las empresas MIPYME. En la encuesta aplicada, la mayoría de las empresas MIPYME indicaron que se consideraban innovadoras, lo que se debería reflejar en una mayor productividad, pero como se ha mostrado en relación a la cantidad de empresas, la generación de ingresos y empleo, y en su capacidad exportadora; las empresas del sector no son tan productivas. La innovación debe convertirse entonces en una práctica constante para promover el crecimiento y desarrollo de las empresas aumentando así su competitividad y productividad.